miércoles, 7 de abril de 2010

4.- EL RESCATE


-Mamá no responde.... Por favor mamá soy yo, tu hijo!!!.. -

Lurkus trata infructuosamente de despertar a su madre y al verla ahi tirada y conectada a tanta maquinaria se asusta y se aferra a ella sollozando bajito.

-Mamá no te dejaré sola. Vendré con ayuda... - Pero Lurkus recuerda que su padre también estaba inconciente en algun rincón de ese espantoso lugar.-

Se sentía tan solo y triste. Pero no tenía tiempo para llorar. Sabía que debía hacer algo y decidió poner en práctica sus nuevas extremidades. Tenía brazos y manos fuertes. Sentía que con ellas y sus dientes podría soltar a su madre de aquellas amarras.  Pero de pronto..

-Por acá doctor Luna, el especímen hembra está vivo, pero muy mal herido. Luchó demasiado defendiendo al cachorro.
-Y ahora qué hacemos!!!. Nadie me ha sabido dar señas de ese animal!!!.
-Doctor lo están buscando por todo el recinto. Es imposible que escape.
- No escapará, no. Debe andar buscando a su madre. 
-Me imagino que ya buscaron en esta sala??!!!
-Si doctor pero no se encontró rastos de él. 
-Mmm... Es posible que el experimento con el haya fracasado y esté muerto por ahí.
-Si es asi los perros sabrán encontralo.
-Es raro que aun no hayan podido olfatear su rastro....Será que el doctor Cano !!!!-

El doctor Luna sale intempestivamente de la sala y lo sigue ansioso su asistente. 
Es el momento en que Lurkus intenta nuevamente soltar a su madre de las ataduras y.. lo logra!!!

La toma en sus brazos pero no sabe a donde ir.

Su instinto de supervivencia, trastocado por el experimento, le hace olfatear profundamente y decide tomar un camino, que sabe,  lo llevará fuera de aquel lugar.

Mientras tanto:

-Doctor Cano!!!, donde está el doctor Cano!!!- gritaba furioso el doctor Luna.
-¿Qué le pasa hombre?, que son esos gritos!!. Aqui estoy
-Doctor Cano, supongo que ya sabe sobre la fuga de uno de los especímenes
-Si, ya lo se- dice el doctor Cano, bajando la mirada.
-Que sabe Ud entonces acerca de que los perros no lo han podido encontrar aun!!
-Que podría saber yo?. Los perros son un experimento suyo.
-No me venga con eso!!. -Se altera el doctor Luna- ¡¡Usted sabe muy bien que se discutió ferozmente el hecho de que en este experimento  se consideraría la facultad de poder ser rastreados por otros animales.!!!
-Lo fue, si, lo recuerdo. Se discutió, Pero no recuerdo que se haya llegado a algun acuerdo en comun.
-Qué me quiere decir con eso??!!
-Nada. Solo que no recuerdo que se haya tomado una decisión final a ese respecto.
-Se lo advierto si esto se nos escapa de las manos usted será el principal responsable!!-
El doctor Cano lo mira fijamente y no emite palabra. Mientras que el doctor Luna sale furiosísimo del despacho.

Una vez que queda a solas, el doctor Cano, cuyo nombre de pila es León, se acerca hasta su biblioteca y sonrie.


El recinto en el que se encuentran está a cientos de kilómetros bajo la superficie de la tierra. Bajo los bosques húmedos de algun lugar del planeta. Efectivamente era muy dificl huir de ahi sin ser visto. Pero León, quien estaba cansado de todos estos experimentos brutales que estaba llevando a cabo su gobierno, creó una forma muy limpia de hacer que todo saliera a la luz y el mundo se enterara de esta situación.

Como lo sospechaba el doctor Luna, León había logrado agregar al  ADN  de los lobos un químico que permitía que no puedieran ser olfateados por otros animales y de esta forma no puedan ser ubicados con facilidad. Además, había insertado en sus cuerpos un microchip que les permitía saber exactamente donde estaban y hacia donde debían huir.

Hacía muchos años que León venía pensando en esta huida de los lobos y de otras especies con las que estaban experimentando. 

Junto a otros colaboradores, de modo muy sigiloso, había ocupado túneles, que fueron construidos cuando recien se iniciaba la edificación de este recinto, como posibles escondites y pasadizos secretos para fomentar la huida. Uno de estos túneles pasaba directo por detras de la biblioteca de su despacho.

Por ahí iba corriendo Lurkus junto a su madre en brazos. 

-Volveré por ti padre, ya volveré por ti.












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